Llega el invierno y con él, el frío, los calentadores, los abrigos… y un alto consumo de energía dentro de casa. ¿Por qué, a pesar de mantener todo cerrado y prender el calentador eléctrico, seguimos tiritando? Porque todas las casas tienen ventanas. Sí, el punto débil está en las ventanas. Esas pequeñas superficies que sólo comprenden el 8% de la superficie de una fachada causan aproximadamente el 40% de la pérdida de energía térmica de una vivienda.

breves_3aLa solución más verde requiere de una fuerte inversión que, al cabo de unos años y gracias al ahorro de energía (los gastos por calefacción se reducen hasta en un 75%), puede recuperarse. Se trata de cambiar las ventanas y sus marcos por otros que sean aislantes.

Generalmente, se cambian los marcos actuales por unos de un material con alta efectividad aislante, como el PVC. El coeficiente de conductividad térmica del PVC es de 0.16 W/mK, frente, por ejemplo, a los 206 W/mK del aluminio. Eso significa que es un material más de 1000 veces más efectivo, en términos de aislamiento térmico (y, como plus, también sirve para aislar la casa acústicamente, contra esos molestos  ruidos exteriores).

Existen otras opciones más económicas, desde filtros para las ventanas hasta la colocación de vidrios con características especiales. Si tu casa o departamento es demasiado frío en invierno y tu gasto energético es muy elevado entre noviembre y febrero, lo mejor es que consultes con un asesor especializado en ventanas de aislamiento térmico. Pregunta, este invierno, cuál es la opción más accesible para tu hogar.

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