La energía solar es la fuente principal de las naves espaciales una vez que alcanzan su órbita o escapan de la gravedad y establecen su ruta. El Skylab, primera estación espacial tripulada de Estados Unidos, sufrió daños durante el despegue (en 1973), los cuales provocaron que uno de sus dos paneles solares no se desplegara. Por ello, durante el tiempo que orbitó la Tierra, este laboratorio operó con gran déficit energético. El Skylab fue desahuciado y cayó en territorio australiano en 1979.

Los astronautas Curbeam Jr. y Fuglesang trabajan en el segmento P6 de la ISS.Crédito de foto: NASA