El Sol puede ser enemigo o amigo de la infraestructura en vías públicas. La empresa mexicana Hersan Corporation, fabricante de topes, boyas y delineadores para seguridad vial, experimentó un cambio importante en sus procesos de producción y ventas cuando se asoció con universidades e institutos para proteger sus productos contra el desgaste provocado por el Sol y terminó descubriendo en la energía solar una ventaja que hoy le permite exportar sus productos a 11 países.
A través de una alianza con el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA-Conacyt) y con el Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitiva (Ciatec-Conacyt) se consiguió un material y un producto que no sólo no se degrada por estar expuesto a la radiación ultravioleta (UV), sino que además la recibe y transforma en un útil brillo nocturno. La luminosidad de estos topes es aumentada en zonas de mayor riesgo con la integración de fotoceldas.

El primer tope de iluminación nocturna fabricado por Hersan, con asesoría del IPN, CIQA-Conacyt y Ciatec-Conacyt recibió el Premio Nacional de Tecnología e Innovación 2012, en la categoría Pequeña Industria capítulo de Innovación y Producto. En la actualidad, la firma ha desarrollado otros 11 dispositivos para señalización y seguridad vial, de alta resistencia a la radiación y que emite iluminación nocturna.
“La boya monocristalina de energía solar brinda mucha seguridad al conductor, principalmente en zonas de neblina donde de pronto hay nula visibilidad; asimismo, nuestros LEDs son de color azul, los cuales son muy útiles en zonas de curvas peligrosas”, explica Ignacio Hernández Santacruz, líder del proyecto, en la página del CIQA-Conacyt.
“Esta fusión de características aumenta la seguridad en vías públicas de alto riesgo, como las carreteras donde hay neblina nocturna. Y con el Sol del día basta; no hay necesidad de un abasto diferente a la irradiación diurna”, añadió.
En ciudades y carreteras de más de 25 estados de la República ya se usan estos materiales, que pueden tener o no una fotocelda activada por energía solar, dependiendo de las condiciones y el riesgo de la carretera o avenida en cuestión. Los topes que aprovechan la energía solar ya son exportados a Chile, Perú, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Honduras, El Salvador y Puerto Rico.
