Científicos del Massachusetts Institute of Technology (MIT) diseñaron un dispositivo similar a una esponja, que absorbe la luz solar natural y calienta el agua hasta el punto de ebullición. Este modelo es la evolución mejorada de una esponja creada en 2014. Aquélla no lograba a la temperatura de ebullición mediante la luz ambiente de una azotea: requería condiciones mucho más soleadas. Esta nueva esponja, además de sí conseguirlo, desprende vapor, para lo cual se vale de materiales muy económicos.
Para funcionar, basta con colocarla en un recipiente con agua, exponerlo a la luz del Sol… y listo. La estructura de la esponja no requiere espejos caros o lentes para concentrar la luz; usa una película metálica y delgada que tiene absorbencia selectiva, que suele usarse también en otros calentadores solares. Este material captura la luz del Sol y lo concentra en forma de calor. El calor se dirige, entonces, hacia los poros de la esponja, que atraen el agua y la liberan en forma de vapor.
El dispositivo es capaz de hervir el agua a 100 grados Celsius y convertir el 85% de la luz solar entrante en vapor. Esta esponja funciona también en días nublados y relativamente fríos.
De perfeccionarse, este producto podría tener diversas aplicaciones de bajo costo (no sólo hervir el agua en nuestra casa u oficina): la desalinización y el calentamiento de agua residencial, el tratamiento de aguas residuales y la esterilización de herramientas médicas.
