Mujeres mexicanas en energías renovables
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Mujeres mexicanas en energías renovables

En 2016 surgió Mujeres en Energía Renovable México (MERM), una asociación sin fines de lucro integrada por mujeres que trabajan en empresas privadas desarrollando proyectos de energía, a gran escala, en los diferentes ámbitos de las fuentes renovables, como solar, eólica, geotérmica, undimotriz y biomasa.

 

“La asociación nació de la conversación de varias mujeres del sector, en la que observamos que no había una representación femenina suficiente al respecto. Nuestra idea es conectar con más mujeres para formar una red que impulse las energías renovables desde una perspectiva femenina y se fomente una mayor equidad de género en esta industria; y, al mismo tiempo, inspirar a otras mujeres a que se sumen para desarrollar proyectos sustentables que beneficien a México y el mundo”, dijo, en entrevista, Patricia Tatto Morelos, fundadora y presidente de MERM.

 

Expuso que el tema de igualdad de género es un tópico que actualmente preocupa a todos los sectores y gobiernos, por lo que la formación de MERM puede servir hoy como plataforma de impulso de las mujeres en la industria de las fuentes limpias, tanto para personas que ya trabajan en el sector, como para jóvenes estudiantes interesadas en el campo energético. La mayoría de sus 18 socias expertas iniciaron proyectos de energía renovable en México a partir de la puesta en marcha de la Reforma Energética, una acción que apoya el desarrollo de las fuentes sustentables.

 

Durante 2017, se consolidaron tres grupos de acción en MERM: Comunicación, Social y Académico. “El grupo de Comunicación se encargó de hacer trabajo de divulgación y difusión, que incluyó nuestra participación en eventos del sector, como fue el caso de Diálogos Estratégicos sobre el Futuro de la Energía, México (Demex), realizado en la Ciudad de México en ese año, en el que dimos una conferencia”, indicó Patricia Tatto.

 

Por su parte, el grupo Social se encarga de incursionar en proyectos de impacto social en comunidades rurales, en los que MERM pueda aportar conocimientos y trabajo comunitario, por ejemplo, en electrificación de hogares o escuelas mediante energías renovables. Y, por último, el grupo Académico tiene la misión de contactar escuelas y universidades para dar charlas y distribuir materiales informativos sobre cómo se realizan los proyectos a gran escala de energía solar y eólica (como fue el caso del evento “Innovación y Emprendimiento”, en el Tec de Monterrey), así como pláticas y talleres de empoderamiento en empresas privadas. Uno de los objetivos es unir estos talleres y áreas de especialización para trabajar en conjunto con centros de investigación de todo el país.

 

Entre los planes de la asociación, para este 2018, está la consolidación de un esquema de membresías, así como concretar un proyecto social y dar seguimiento a propuestas de alianzas con otras asociaciones de mujeres. A la vez, es importante hacer networking con organismos tanto nacionales como internacionales.

 

Además, MERM realizará un evento, este año, en el que se convocará a todo el sector eléctrico; ampliará sus talleres para mujeres; publicará artículos en medios especializados, y utilizará las redes sociales para comunicarse con las mujeres interesadas.

 

Patricia Tatto estudió la carrera de Derecho en la Universidad Iberoamericana; después estudió Derechos Humanos en la escuela de Birkbeck, de la Universidad de Londres y, actualmente, trabaja para ATA Renewables, una ingeniería boutique independiente que brinda asesoría para proyectos de energía renovable de gran escala.

 

La presidente de MERM reiteró las metas de su organización: impulsar proyectos de fuentes limpias para reducir el uso de combustibles fósiles; lograr una equidad de género, en la que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades; y educar a las nuevas generaciones en estos temas.