Desde hace cuatro años comenzaron a probarse los primeros caminos de asfalto solares; algunos con mejores resultados que otros; sin embargo, ya son una realidad más palpable y serán una de las diversas maneras de aprovechar la luz del Sol en un futuro para producir energías limpias. Éstos son los cinco mejores proyectos hasta ahora:
- Ciclovía. En noviembre de 2014, fue inaugurada la primera ciclovía solar en Amsterdam, Países Bajos, con un tramo de 70 metros formado por hileras de celdas solares de silicio cristalino, encerradas dentro de cubos de concreto y cubiertas con una capa translúcida de vidrio templado.
Un acabado no adhesivo y una ligera inclinación ayudan a la lluvia a lavar la suciedad y, así, mantener la superficie limpia. Como el camino no se puede ajustar a la posición del Sol, los paneles producen aproximadamente 30% menos energía que los fijados en los techos. No obstante, en 2016 el camino se amplió a 100 metros, con lo cual se produce energía suficiente para alimentar tres hogares.
Fuente:
- Primera carretera solar del mundo. En 2016, la compañía Colas construyó la primera autopista solar en Francia. Según la empresa, cuatro metros de su autopista son suficientes para proporcionar energía a un hogar; un kilómetro basta para alimentar con energía 5 mil hogares; y la pista completa da energía a 5 millones de casas, es decir, 8% de la población francesa.
Los paneles (llamados Wattway) están reforzados con un material de resinas y polímeros para poder soportar la carga de vehículos pesados, además de que tienen alta adherencia para mejorar el agarre de las llantas.
Las placas Wattway tienen 7 milímetros de grosor y 15 centímetros de largo. Cuentan con una fina película de silicio policristalino para recolectar la luz del Sol durante el día, la cual se transforma en energía eléctrica, que es inyectada a la red del gobierno francés.
Fuente:
http://www.proyectofse.mx/2016/03/25/francia-construira-carretera-produce-electricidad/
- La primera autopista solar en Estados Unidos. En 2016, se inauguró la primera carretera solar en Estados Unidos, a cargo de la empresa Solar Roadways. No obstante, el proyecto fracasó. Después, en 2017 comenzaron las primeras pruebas de una carretera solar con los paneles franceses Wattway, en un tramo que va de Alabama a Georgia. Este último proyecto sí ha dado buenos resultados.
En un tramo de 18 millas de camino, se instalaron 538 metros cuadrados de bloques de asfalto solar y, según la compañía Colas (creadora de Wattway), la producción promedio de este camino piloto es de 7,000 Kw/hora por año.
Fuente:
https://inhabitat.com/first-wattway-solar-road-pilot-in-us-pops-up-in-rural-georgia/
- Banqueta solar. A finales de 2017, la empresa húngara Platio instaló la primera banqueta solar con materiales de plástico reciclado. Esta acera solar se localiza en Budapest, cubre un área (por ahora) de 4.7 metros cuadrados y es capaz de aportar 720 Wp de energía para recargar coches eléctricos en una estación adyacente.
Cuando no hay demanda en la unidad de recarga, la energía captada se aprovecha para un edificio de oficinas situado en las cercanías.
Fuente:
http://www.platio.cc/en/press-2018-feb/
- El caso de China. En este 2018, China inauguró su primera carretera solar. Las empresas Shandong Pavenergy y Qilu Transportation fabricaron paneles solares de silicio cubiertos por una capa de polímero que forran una carretera de 2 kilómetros en la ciudad de Jinan, en la provincia de Shandong.
Los paneles dan energía a luminarias públicas y señalizaciones que se encienden durante la noche para comodidad de los conductores. Las celdas fotovoltaicas cubren 5,875 metros cuadrados y pueden generar 1 millón de KW/hora de potencia al año. En una segunda etapa, las empresas tienen la intención de dar energía a 800 hogares cercanos a esta carretera.
Fuente:
https://www.nytimes.com/2018/06/11/business/energy-environment/china-solar-roads-renewables.html
“De todos estos proyectos, me inclino más por la ciclovía de Holanda (es decir, de los Países Bajos) porque combina varios aspectos positivos”, comenta el doctor Roberto Best y Brown, investigador titular del Instituto de Energías Renovables (IER) de la UNAM.
El doctor Best y Brown explica que la ciclovía, además de contar con una buena eficiencia en sus paneles solares, es un proyecto en crecimiento que involucra al transporte que no contamina el medio ambiente: las bicicletas.
“Cuando una tecnología de este tipo involucra actividades como el ciclismo, que no producen contaminación, es un triunfo para las energías limpias. Lo mismo opino del proyecto de la banqueta solar, ya que es un tramo de asfalto por el que la gente camina, no contamina”.
En segundo lugar, el investigador del IER señala que la carretera solar de China es un proyecto muy avanzado y que ya está demostrando su viabilidad. Sin embargo, faltaría conocer algunos aspectos clave.
“Me gustaría saber cuál es la vida útil de esos paneles y, una vez que ésta termine, cómo se hará el remplazo y el mantenimiento de esa carretera. Además, la eficiencia de esos paneles es más baja que los paneles de los techos, son más caros y, además, hay que agregar asfalto. También es importante saber qué tipo de condiciones climáticas soporta ese camino, como lluvias, calor, hielo, nieve, etcétera”.
No obstante, Best y Brown opina que todos esos problemas se van resolviendo con las pruebas que se van haciendo.
En México, aún no existe un proyecto de carretera solar. El investigador cree que todavía faltan varios años antes de que se construya aquí un camino de asfalto solar. “Sería buena idea colocar una ciclovía solar en Ciudad Universitaria o en cualquier otro lugar donde se pueda incentivar el uso de la bicicleta… o, simplemente, caminar. Esa pista solar podría generar energía para señalización y luminarias durante la noche”.
